- En el puticlub de carretera que hay de camino a casa, siempre suelo parar para tomarme algo, y de paso relajarme un poco después de tanto curro con la más vieja del puticlub… Nadie la quiere, y de hecho creo que soy el único que contrata sus servicios, pero no hay nada más placentero que disfrutar del sexo anal con ella.