Tras despertar de la resaca en casa de su mejor amigo, fue a la cocina a echarse un café y se topó con la madre. Ella es una mujer impresionante, con dos ubres por tetas y una cara preciosa. El chico no podía dejar de mirarle las tetas y, a sabiendas de que su hijo aun dormía, la madura decidió seducir al chaval y dejarse follar sobre la mesa de la cocina.

 

     

Publicado el 31-diciembre-2014 | Duración: 25:39 minutos | 3.993 visitas | Categoría: Tetonas

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