La verdad es que siempre dice que las chicas rellenitas le ponen a cien, así que cuando vio a la madre gorda de su amigo, por su mente pasó la idea de follársela. En cuanto tuvo ocasión y al ver que la madurita estaba tan ofrecida, no solo lo hizo sino que además, le dejó meterle la polla por el culo, algo que le hizo gemir como hacía años no lo hacía.

 

     

Publicado el 2-enero-2015 | Duración: 13:44 minutos | 13.891 visitas | Categoría: Anal

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